Me uno al sentimiento en este día tan especial.
Esta gente, aunque a muchos nos haya asustado en un principio, vino justamente a eso. A hacer esas cosas que NADIE había querido hacer hasta ahora (por decisión propia). Se recuperó el poder de la política que permite lograr cosas. Y esa es la función de la política: generar cambios mediante el diálogo y acuerdos que favorezcan a la mayor cantidad de gente posible. Reapareció el ESTADO. Porque el Estado DEBE estar presente, debe intervenir. Y aunque a los liberales que habitan el país esto no les caiga bien, creo que ésta fue y es la única manera de salir adelante. Esta gente, además, le devolvió la dignidad a varios sectores y comunidades que se encontraban excluídos totalmente del sistema y que hasta el momento estaban desprotegidos y eran DISCRIMINADOS. Sí, DISCRIMINADOS, no solo por el resto de la sociedad, sino por tooodos los gobiernos que pasaron y pasaron, uno tras otros, sin otorgarles los derechos y garantías que debió proporcionarles nuestro Estado. Esos grupos y comunidades tuvieron por fin el apoyo de un Estado y un gobierno que les abrió las puertas y les dio su apoyo y confianza para reinsertarlos, incluirlos en la sociedad. Confío en que la muerte inesperada de este hombre haga reflexionar a mucha gente, tal como yo estoy reflexionando en este momento. Y me gustaría pedirles algo a todos: terminemos con la hipocresía. No tengamos miedo a querer al otro, a sentirnos unidos, a expresar nuestras ideas y defender nuestros ideales políticos; a involucrarnos. En fin, no puedo definirme como kirchnerista porque no lo soy. Pero apelo al sentido común, a la lógica de pensar que si alguien busca que la cosa sea más pareja, más equitativa, no puede estar tan mal. Seamos una sociedad más empática y solidaria. Ser solidario no significa llevar alimentos a cambio de un subtepass solamente. Ser solidario también es votar a alguien que busca el bien común; es preguntarse por qué hay chicos que se mueren de hambre, es preguntarse qué estará mal para que una gran parte de la sociedad prefiera la pena de muerte a una mejor educación para todos. Ser solidario empieza por cuestionarse cosas y tratar de entender por qué el otro está en determinada situación. Creo que hay que ser más pillo, adelantarse a los giles y optar por hacer el bien, siempre. Y todo va a andar mejor.
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